jueves, 1 de julio de 2010

PIP condena acciones gorilescas de las fuerzas represivas del gobierno


Comunicado
San Juan, Puerto Rico - 30 de junio de 2010

El Secretario General del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), el Lic. Juan Dalmau Ramírez, repudió hoy el atropello por parte de la Fuerza de Choque de la Policía de Puerto Rico contra los estudiantes universitarios y señaló a las autoridades gubernamentales y de la Asamblea Legislativa como los principales responsables por los abusos recurrentes de este gobierno y por cualquier desgracia que suceda. "Esto es parte de una secuela de acciones de provocación del Gobierno, coronada por la prohibición de acceso a las sesiones legislativas", señaló Dalmau

"Estamos siendo testigos de un monumental acto de abuso contra los estudiantes que pacíficamente se están manifestando. Las acciones 'gorilescas' de las fuerza represivas de la policía de Puerto Rico contra los estudiantes de la UPR no tienen justificación alguna y constituyen un acto de violación de los derechos civiles que puede terminar en una tragedia. La desproporción de la fuerza utilizada por la Policía es del todo indefendible", manifestó Dalmau Ramírez.

Por su parte, la vice presidenta del Partido Independentista Puertorriqueño, María de Lourdes Santiago denunció que este no es un incidente aislado. "No es la primera vez que bajo el gobierno de Luis Fortuño la policía actúa de forma abusiva y criminal, particularmente contra los sectores universitarios. Fueron las mismas actitudes abusivas contra los universitarios frente al Jardín Botánico, y de muchos otros abusos y atropellos contra otros sectores de la población", puntualizó.

"Vamos a ver si Luis Fortuño dice ahora que los golpes a nuestros jóvenes infligidos por su Fuerza de Choque también se arreglan 'sólo con fe'", concluyó Santiago.




martes, 29 de junio de 2010

PIP condena medida aprobada que enmienda Ley del Karso


Comunicado de prensa
San Juan, Puerto Rico - 28 de junio de 2010

La aprobación sin ningún tipo de evaluación de la medida que enmienda la Ley del Karso fue condenada duramente hoy por el secretario general del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), el licenciado Juan Dalmau Ramírez. "La aprobación de esta medida constituye una barbaridad que atenta contra uno de los recursos naturales y ambientales más importantes del país con el único propósito seguir engordando los bolsillos de un grupito de desarrolladores privilegiados a quienes seguramente el partido que se encuentra de turno en Fortaleza le debe parte de su campaña", señaló Dalmau Ramírez.

Lcdo. Juan Dalmau Ramírez
Secretario General del PIP

El también Comisionado Electoral del PIP se refirió a la aprobación en el Senado del P. del S. 2566 que propone enmendar la Ley para la Protección y Conservación de la Fisiografía Kársica de Puerto Rico, Ley Núm. 292 de 21 de agosto de 1999.

La Ley 292 estableció como política pública la protección del la Zona del Karso, que popularmente se conoce como el área de mogotes. El área más abundante de mogotes en la Isla es la franja que discurre desde Bayamón hasta Aguada por el norte, que llega al sur hasta Morovis, Ciales, Utuado, Lares y Moca.

Una de las características más importantes para el ser humano de la zona kársica es que a través del tiempo, la roca caliza se va disolviendo y acumulando grandes cantidades de agua subterránea. En la zona norte solamente, la AAA distribuye cerca de 70 millones de galones de agua de esta fuente; y las empresas – sobre todo farmacéuticas- consumen cerca de 20 millones de galones adicionales, que no tienen que tratar, por su pureza.

"Esencialmente, La Ley 292 estableció la protección del karso, prohibiendo actividades incompatibles con la captación de agua; por un lado, y ordenándole al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales que llevara a cabo un estudio donde se determinara qué tipo de actividad se podía realizar en cada área caliza en particular. En otras palabras, qué área era apta para ubicar canteras, viviendas, carreteras, etc., y qué áreas había que proteger para su conservación", explicó el líder pipiolo.

Aseguró que el estudio ordenado no fue hecho por el DRNA, por lo que se fue a corte y finalmente la agencia tuvo que hacer el estudio por orden del tribunal.

"Este proyecto, el PC 2566, trata de dar marcha atrás a todo esto. En primer lugar, exceptúa de la prohibición de construcción a obras que caigan bajo la definición de esa medida de 'infraestructura pública'. Esto va desde torres de celulares hasta carreteras y otros tipos de infraestructura.

En segundo lugar, faculta al Secretario del DRNA con el poder de decidir si un proyecto se puede o no desarrollar en áreas restringidas, aunque el estudio científico diga que no se puede.

En tercer lugar, permitiría a las canteras ubicadas en el karso a explotar la caliza de una propiedad aunque no se haya solicitado permiso para ello todavía. En otras palabras, si la cantera ocupa cien cuerdas y compran cien cuerdas más y las suman a las primeras como reserva de material, esto es permitido", puntualizó Dalmau.

El líder independentista le exigió a la Asamblea Legislativa y al Gobernador a desistir de su obstinación en seguir destruyendo o entregando lo mejor del país a un grupo minoritario privilegiado en perjuicio de la inmensa mayoría del pueblo. "Lo que finalmente suceda con este proyecto pondrá de relieve una vez más las lealtades de este gobierno y la Asamblea Legislativa, si están del lado de los que protegen el ambiente y los recursos naturales para el disfrute de las futuras generaciones o si están del lado de los inescrupulosos que sufragan campañas electorales y que tienen como altar el enriquecerse cada día más y más", concluyó Juan Dalmau

El P. de la C. 2566 (sustitutivo) fue aprobado en la Cámara del jueves 24 de junio, y por descargue, en el Senado el 25 de junio. Ahora se encuentra en comité de conferencia entre ambos cuerpos.





lunes, 28 de junio de 2010

Ponencias en apoyo a la descolonización, libre determinación e independencia de Puerto RIco



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Por José R Bas - independencia.net   
26 de junio de 2010
El martes de la semana pasada se reunió el Comité Especial de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas para recibir las ponencias y comentarios sobre el caso de Puerto Rico.  Éste se ha llevado consistentemente por los pasados 28 años ante ese foro sin que se haya logrado el siguiente paso.  El objetivo de los interesados, mayormente el independentismo puertorriqueño, ha sido que la Asamblea General de la ONU reabra el caso para considerar los reclamos de que Puerto Rico siguió siendo una colonia norteamericana aún después de que se estableciera el Estado Libe Asociado (ELA) en el 1952. Y por tanto, la ONU erró al ceder en 1953 al reclamo de Estados Unidos de que se retirara a Puerto Rico de la lista de territorios coloniales y se le eximiera de su obligación de rendir informes  sobre la Isla al organismo internacional.
 
En los últimos años el caso se ha desarrollado de manera que sugiere que pronto la Asamblea General de la ONU tendrá que acceder a las recomendaciones del Comité de Descolonización para que intervenga y resuelva este problema. En primer lugar, Estados Unidos dejó de ejercer presión contra los países miembros del Comité para evitar pronunciamientos favorables a la independencia de Puerto Rico. Las resoluciones del Comité de los años recientes se han aprobado por unanimidad sin oposición alguna de parte de Estados Unidos. Ya no se oponen a que la ONU intervenga en el caso puertorriqueño sino que en los informes enviados al Presidente en el 2005 y 2007 por el Grupo de Trabajo que  éste  nombró se declara que Puerto Rico continúa siendo un territorio no incorporado de EEUU que está sujeto a los poderes plenarios del Congreso de ese país. Al declarar eso, EEUU derrota así su propio alegato de 1953 de que Puerto Rico había adquirido un estatus con pleno gobierno propio. 
 
A medida que han ocurrido estos eventos, el independentismo puertorriqueño, principalmente el Partido Independentista Puertorriqueño, ha logrado incrementar el apoyo internacional a la causa de la independencia de Puerto Rico, cosa que le da un carácter urgente al asunto porque ya los puertorriqueños no claman solos en el desierto.  Ahora se van sumando voces de la comunidad internacional y de América Latina. Así, el asunto se convierte en un tema internacional para EEUU que más le vale atender antes de que se convierta en otra embarazosa crisis.
 
Aquí puede acceder a las ponencias de algunos representantes de la comunidad internacional en su más reciente comparecencia.  Además, podrá ver la Resolución que aprobó el Comité.
 


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PIP repudia exclusión de prensa en procesos legislativos



Comunicado
San Juan, Puerto Rico - 25 de junio de 2010

El Secretario General del Partido Independentista Puertorriqueño, Lcdo. Juan Dalmau Ramírez, repudió hoy la exclusión de periodistas y fotoperiodistas del área de prensa del Capitolio.

"La exclusión de miembros de la prensa de las oficinas de prensa del área del hemiciclo del Senado, representa no sólo un atropello contra el derecho de la prensa a informar sobre asuntos públicos medulares que se discuten allí, sino que además resulta un atropello contra el país y su derecho de conocer a través de los medios de comunicación la discusión parlamentaria de las medidas bajo consideración. Esto es particularmente grave ya que el Senado se encuentra evaluando la aprobación de medidas durante el fin de la Sesión Legislativa. En ese periodo, como conoce el país, se aprueban múltiples medidas de importancia, muchas por el proceso de descargue sin la evaluación de las comisiones correspondientes, lo que hace más necesario que la prensa esté presente durante el proceso para que el país conozca qué medidas se aprobaron y que enmiendas pudieron haber sufrido". El Partido Independentista Puertorriqueño repudia esta acción y hace un llamado a las autoridades senatoriales a dar el espacio a la prensa para realizar plenamente sus funciones sin coacción, exclusión, ni atropellos".



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EN MAYAGÜEZ: Presentación del libro, Puerto Rico Nación Independiente Imperativo del Siglo XXI







Te invitamos a la presentación de este libro en Mayagüez
de la autoría de Rubén Berríos Martínez, Fernando Martín García y Francisco Catalá Oliveras

Martes, 29 de junio de 2010
7:00 PM


Local de la UTIER, Boulevard Eudaldo Báez García


No te pierdas la presentación de este recurso de capacitación política indispensable para los independentistas y todo l@s puertorriqueñ@s que se plantean seriamente la necesidad de nuestra descolonización. En este libro Fernando Martín hace una síntesis de la historia de nuestra lucha de liberación nacional; Francisco Catalá diserta sobre las ventajas económicas de la Independencia para Puerto Rico; y Rubén Berríos desmenuza los aspectos históricos y jurídicos de lo que representa la ciudadanía estadounidense para los puertorriqueños. El libro será presentado por el Lcdo. Eduardo Villanueva Muñoz, expresidente del Colegio de Abogados de Puerto Rico y Presidente del Comité pro Derechos Humanos, y por el Dr. Edwin Irizarry Mora, excandidato a la gobernación por el PIP y expresidente de la Asociación de Economistas de Puerto Rico. Entremeses y refrigerios a cargo de "Chef Lucy" de La Tertulia.

Busca este enlace en facebook: http://www.facebook.com/event.php?eid=126936924004223&ref=ts








Documentos de la vista del 21 de junio de 2010 del COMITÉ ESPECIAL DE DESCOLONIZACIÓN de la ONU


Transmisión radial de la presentación del libro: PUERTO RICO NACIÓN INDEPENDIENTE, IMPERATIVO DEL SIGLO XXI




Los actos de presentación del libro
PUERTO RICO NACIÓN INDEPENDIENTE, IMPERATIVO DEL SIGLO XXI
que se realizaron en Ponce, se transmitirán en su versión grabada
el miércoles 30 de junio a las 8:00 p.m. por

WPAB 550 AM, Ponce

Lo podrás escuchar por internet en:
http://www.ustream.tv/channel/wpab-radio-550-ponce-puerto-rico/v3

Presentaciones por:
Enrique Ayoroa Santaliz
y Alfonso Giménez Luchetti


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jueves, 24 de junio de 2010

PIP felicita a los estudiantes de la UPR


Comunicado de prensa
San Juan, Puerto Rico - 22 de junio de 2010

;
Lcda. María de Lourdes Santiago
Vicepresidenta del PIP

El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) reconoció hoy el esfuerzo y el sacrificio de los estudiantes de todos los recintos de la Universidad de Puerto Rico y los felicitó por el triunfo obtenido como resultado de la huelga que se extendió por más de sesenta días.

"Nos sentimos profundamente orgullosos de los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, que con gran esfuerzo y sacrificio lucharon por la defensa de una educación universitaria pública, justa y accesible. No sólo han alcanzado un triunfo histórico, sino que han renovado la esperanza de nuestro país en su juventud, y en la posibilidad de hacer valer reclamos de justicia y democracia. Aun con la amenaza de la policía, la propaganda mediática de la administración, la difamación y la criminalización del movimiento estudiantil, los estudiantes nunca dieron un paso atrás, y lograron que el tema de la universidad ocupara el lugar prioritario que le corresponde en la discusión pública." manifestó la Vicepresidenta del Partido Independentista Puertorriqueño, María de Lourdes Santiago.

La ex senadora también destacó la participación de la Juventud Universitaria del PIP durante todo el proceso huelgario. "La juventud del PIP ha estado activa y militante en el proceso de huelga."

Por otra parte, la licenciada Santiago rechazó toda propuesta para minar la autonomía universitaria y para alterar la composición de la Junta de Síndicos con el fin de conceder mayoría absoluta a los incondicionales de la administración Fortuño. "Cumplieron la amenaza de tomar el Tribunal Supremo como botín de guerra, eliminaron la colegiación compulsoria de los abogados y ahora el blanco es la Junta de Síndicos", apuntó.














domingo, 20 de junio de 2010

PUERTO RICO: VICTORIA ESTUDIANTIL AFECTA CREDIBILIDAD DEL GOBIERNO


Jesús Dávila

SAN JUAN, Puerto Rico, 17 de junio de 2010 (NCM) – La credibilidad y las estrategias del Gobierno quedaron maltrechas con la apabullante victoria estudiantil que paralizó todo el sistema de la Universidad de Puerto Rico y sorprendió con su superioridad tecnológica y judicial, su disposición a resistir las fuerzas policiales y un modelo de democracia directa que hizo lucir mal a la institucionalidad política nacional.

 

Luego de sufrir pérdidas que el propio Gobierno calcula en 305 millones de dólares en la lucha frustrada contra los estudiantes, la jefatura universitaria tuvo que acceder a todas las demandas económicas de los huelguistas y posponer el plan urdido en enero de 2009 en el Palacio de Santa Catalina por el entonces recién inaugurado gobernador Luis Fortuño para que el Estado se quedara con todo el aumento en el subsidio que Estados Unidos envía para los estudiantes.

 

"¡Victoria, victoria, victoria para la historia!", coreaban cientos de estudiantes que llegaron poco antes de la medianoche al Centro Judicial de San Juan tras conocerse que nueve de los trece miembros de la Junta de Síndicos de la UPR se habían virado contra su presidenta, Ygrí Rivera, para avalar el acuerdo con el Comité Negociador Nacional. Las intensas negociaciones a través de un mediador fueron impuestas por el tribunal el viernes pasado, después de las últimas intentonas del Gobierno de usar las temibles divisiones anti motines de la Policía Nacional en el conflicto que la jefatura universitaria tildaba de ilegal.

 

Sin embargo, la noche del miércoles –ya perdidos todos los puntos económicos- el Gobierno aceptó que "no formulará cargos a estudiantes y miembros de la comunidad universitaria que en el ejercicio de sus derechos constitucionales legítimos a la libertad de expresión y asociación hayan participado de la huelga, marchas, mítines, piquetes o cualquier otra actividad legal relacionada con la misma y realizado en cualquier predio de la Universidad de Puerto Rico". De hecho, aún para los casos que hubiere en que se imputen daños u otra actividad delictiva, el Gobierno se comprometió a no imponer castigos sumarios y seguir el más estricto debido proceso de ley en los foros administrativos.

 

La mención a "miembros de la comunidad universitaria" tiene en este caso la importancia particular de proteger a profesores y otros empleados –en especial los que no tienen plaza fija- de cancelación de sus contratos, pues ahora tendrían posibles causas de acción legal por violación a los derechos civiles. El asunto se remonta a la huelga estudiantil de 1973, cuando luego de tener que negociar con los estudiantes el Gobierno procedió a despedir 70 profesores que habían apoyado el movimiento.

 

En los cruciales temas económicos, los huelguistas lograron mantener que los estudiantes que tienen exención de matrícula sigan recibiendo la beca que envía EEUU, prohibir las alianzas con el sector privado para privatizar instalaciones universitarias, y, sobre todo, que en agosto no se impondrán cuotas, con las que se pretendía aumentar los costos de matrícula. En ese último punto, el Gobierno dejó claro en el documento que "la Junta de Síndicos considera que será necesaria el establecimiento de una cuota a partir de enero de 2011", pero los estudiantes incluyeron entonces otra cláusula en la que se advirtió que "lo antes dispuesto no debe ser entendido como una aceptación" a la imposición planificada.

 

De hecho, el Gobernador Fortuño le dijo a la cadena radial NotiUno, que "eso es exactamente lo que va a ser la solución", en referencia a que se intentará otra vez imponer el aumento. El mandatario explicó que el plan, tan específico que incluía la cantidad de 1,100 dólares de aumentos anunciado recientemente como algo nuevo por la jefatura universitaria, fue planteado personalmente por él en una reunión "hace 16 o 17 meses".

 

La línea de discurso para promover dicho plan, con un gasto millonario en propaganda, fue difundir que la UPR tenía un supuesto déficit de 200 millones de dólares producto de las malas administraciones del pasado. Sin embargo, se filtró el documento en el que la propia presidencia de la UPR consignaba tener un déficit de sólo 20 millones de dólares, lo que dejó el paso a que el Comité de Eficiencia Fiscal demostrara que lo que estaba ocurriendo era la reducción calculada de cientos de millones de dólares en los fondos asignados por el propio Estado.

 

Pero la realidad de las finanzas actuales de la UPR, con una deuda de 700 millones de dólares en el mercado de Wall Street, sigue siendo un misterio debido a que la jefatura prefirió perder 305 millones de dólares antes que abrirles los libros de cuentas a los huelguistas, al organismo licenciador del Estado o en el tribunal. Esas presuntas pérdidas incluyen los 16 millones de dólares que se planeaba recoger con la restricción de las exenciones, los 60 millones de dólares de recaudos por las cuotas y los cuatro millones diarios que dijo le costaba cada día de huelga.

 

Desde antes del acuerdo que cerraría en victoria la décimo segunda huelga estudiantil de la UPR desde su fundación en 1903, los estudiantes habían comenzado a limpiar por dentro los recintos y hasta usaron un tractor para cortar el pasto. Pero, mientras se preparan las asambleas de ratificación, el Gobierno también inicia sus preparativos y el oficialista Partido Nuevo Progresista ya discute medidas legislativas para prevenir que asambleas estudiantiles futuras puedan discutir y decretar más huelgas.

 

Da la apariencia de dos campos que se enfrentarán por el destino de Puerto Rico. En una graduación simbólica organizada por estudiantes, profesores y hasta varios miembros de la Junta de Síndicos, se concedió a los huelguistas el grado honorario de "ciudadano ejemplar" y en la misma, el Profesor Distinguido Samuel Silva Gotay, les felicitó por seguir la "milenaria tradición" de vincular la ciudadanía a la misericordia y les conminó al compromiso con "la ciudadanía que debemos continuar construyendo día a día, la del mundo del futuro, la del otro mundo que es posible construir aquí".

 

NCM-SJ-17-06-10-18

 

NCM Noticias es un sistema global de distribución informativa que no está afiliado a ningún otro interés, sea económico, institucional o político, ni es subsidiario de organización, entidad o gobierno alguno. La Política editorial de NCM Noticias es exclusivamente la difundida en sus editoriales y promueve el pacifismo, la justicia y la libertad de los pueblos sin ataduras doctrinales. Los medios, agencias y demás sistemas que difunden notas de NCM Noticias lo hacen con completa libertad y tienen sus propios puntos de vista y sus propias políticas editoriales.

 

 






miércoles, 16 de junio de 2010

La tragedia del colonialismo en Puerto Rico




La tragedia del colonialismo en Puerto Rico y su desenlace salvador de la independencia

Carlos Iván Gorrín Peralta
16 de junio de 2010

Presentación del libro Puerto Rico Nación Independiente Imperativo del Siglo XXI, el 8 de junio de 2010

La lectura de PUERTO RICO nación independiente, imperativo del siglo XXI, escrito por Rubén Berríos Martínez, Fernando Martín García y Francisco Catalá Oliveras me recordó la gran tragedia de Puerto Rico que presenta la inmortal obra de René Marqués, La carreta. Dicen que el arte imita la realidad; en este caso la realidad parece sobrepasar el arte. La desgarradora ficción dramática de La carreta se queda corta ante esta descripción y explicación de la realidad de Puerto Rico que ha resultado de su situación colonial.

El año pasado tuve la oportunidad de ver una reposición de la obra clásica de René Marqués. Fue un evento teatral importante. La obra se presentó en la sala del Centro de Bellas Artes que lleva el nombre del dramaturgo. Adentro encontré a varias personas conocidas, de mi generación, algunas de las cuales me confesaron soto voce que habían estado en el estreno de la obra en Puerto Rico, en los años sesenta. Yo recordaba haberla visto a principios de los setenta, en el Teatro Tapia.

Para mí se trata de la gran tragedia puertorriqueña, aunque su temática trasciende nuestras playas y se torna universalista, en la medida que presenta un fenómeno que se ha reproducido en muchos otros lugares, especialmente en países de América Latina cuyos campesinos han mirado hacia el norte en la esperanza de encontrar la tierra prometida de la leche y la miel en los Estados Unidos. En el primer acto, la familia campesina de mediados de siglo veinte se apresta a mudarse a la ciudad. La pobreza de siempre se había tornado en miseria. Se abandonaba la agricultura y ya no se podría vivir de la tierra, que pasaba a nuevas manos. El progreso ahora se viviría, según nos informan los personajes, en la gran urbe, donde encontrarían nuevas formas de empleo y bienestar. Había que sustituir la carreta con la máquina de la fábrica. Sin embargo, el abuelo decide quedarse en el campo. No creía en la promesa. Se quedaría en la finca, donde al menos podría cosechar yautías para comer, hasta que pudiera. Interpreté la figura del abuelo como símbolo dramático de las fuerzas del pasado, que rehusaba aceptar los cambios del progreso que se vivía en el país.

En el segundo acto, la familia ya aparece instalada en La Perla, ese barrio de nombre contradictorio, que escondía desde su inicio, bajo la pulcritud y belleza de la madreperla sobre el grano de arena, la pudrición del arrabal, la miseria dependiente, y el deterioro social y moral. La familia trabajadora ahora depende del gobierno y de los maleantes del barrio. El niño cariñoso en el campo se trona delincuente y mentiroso. La antes inocente jibarita encuentra solución a su nueva situación en la prostitución, y ante lo inesperado, ocurre su victimización a manos de una insalubre abortera. Eran desarrollos imprevistos, el precio que había que pagar por el progreso económico.

No era, sin embargo, el fin del mundo. Culmina el segundo acto con la decisión de tomar un avión y trasladarse a la gran urbe neoyorquina, donde esperaban el verdadero progreso. En el tercer acto, allá, sólo encuentran la anomía del gueto, la incompatibilidad con valores dominantes, la discriminación, la desesperanza. El único paliativo era el sueño del regreso a la patria, pero ése nunca llega. La máquina de la fábrica no sólo había destruido la carreta del primer acto, y la fibra moral en el segundo acto, sino que termina tragándose, literalmente, la vida misma, en un trágico desenlace desgarrador al final de la obra.

Confieso que la primera vez que la ví, hace casi cuarenta años, yo estaba obnubilado, deslumbrado, como muchas otras personas, por los cantos de sirena del crecimiento económico que había ocurrido en Puerto Rico bajo Manos a la obra. Había sido víctima de los procesos de indoctrinación. La gran tragedia puertorriqueña se limitaba, según mi lectura original de la obra, en el precio que hay que pagar por el progreso económico.

Cuando vi la obra el año pasado, me percaté de que mi interpretación original estaba profundamente equivocada, y de que René Marqués era realmente un visionario. En boca del abuelo había adelantado que el cambio que se operaba era ficticio, destinado al fracaso. Por supuesto, mi nueva lectura de la obra es el producto de cuarenta años de estudio y de experiencias dentro de una nueva realidad en el país. No vivimos ahora un periodo exitoso de crecimiento económico que se le pueda adscribir a las condiciones políticas imperantes. Por el contrario, luego de varias décadas de crecimiento debido a fuerzas económicas mundiales que poco tenían que ver con nuestra relación con los Estados Unidos, luego de 112 años de vivir, o sufrir, bajo la soberanía de los Estados Unidos, Puerto Rico se encuentra en la bancarrota económica, social y moral. La recesión mundial reciente sólo ha servido para agudizar la recesión que ya se había apoderado de nuestra realidad desde dos o tres años antes. Ostentamos el dudoso honor de tener la tasa de crecimiento económico anual más baja de todo el hemisferio, y una de las más bajas de todo el mundo. El desempleo oficial ronda por el 17%, a pesar de que tenemos unas de las más bajas tasas de participación laboral. Los indicadores sociales dan vergüenza: criminalidad, problemas de salud mental tales como adicción a drogas, alcoholismo, suicidios y violencia doméstica, entre otros, deserción escolar, maternidad adolescente, falta de acceso a servicios de salud.

El catálogo es casi interminable. Estos no son los males que por vía de excepción surgen como resultado de un modelo económico en transición. No son "el precio del progreso". Esta es la realidad dominante, la norma, no la excepción. Esto es lo que ha producido el régimen colonial que ha imperado en Puerto Rico.

Cuando vi La carreta el año pasado me di cuenta de que el autor anunciaba desde su trinchera literaria la transformación de la economía de Puerto Rico, del monocultivo cañero controlado por intereses económicos extranjeros, que ya había transformado la pobreza campesina en miseria, a la entrega del país a los intereses económicos extranjeros de la manufactura en reglones muy limitados – primero la aguja, luego las petroquímicas, luego las farmacéuticas. Meramente cambiamos de dueño extranjero, y todo el diseño ha estado dirigido a sus intereses. Manos a la obra lo que ha significado es la entrega de las manos del país a la obra de los intereses económicos extranjeros. El desenlace trágico lo estamos viviendo. Ya el régimen actual no es "el progreso que se vive" como se llegó a decir en una época. El régimen colonial y su modelo económico, o más bien, ausencia de modelo económico viable, es la gran tragedia puertorriqueña. Lo que se vive es la pobreza, la anomía, la desigualdad, la desesperanza, la desintegración valorativa, el deterioro moral, el desprecio a la vida misma.

Puerto Rico nación independiente imperativo del siglo XXI contiene la explicación de todo lo que he señalado. Se trata de un libro que, además de una breve introducción y unos importantes apéndices que lo redondean, consiste de tres ensayos. Los ensayos describen y analizan desde tres ópticas diferentes el mismo problema de la relación colonial de subordinación política y dependencia económica entre Puerto Rico y los Estados Unidos.

El primero, escrito por Fernando Martín García, bajo el título de La nueva realidad continental y nuestra independencia, es una síntesis histórica que describe la realidad colonial de Puerto Rico. Comienza con el colonialismo bajo España desde que hace justamente 200 años, alrededor del 1810, comenzó a construirse la independencia de América Latina y cómo se frustró y queda inconclusa la propuesta bolivariana en el Congreso Anfictiónico de Panamá de incluir a Puerto Rico en el proyecto de la independencia. Nos habla de cómo, luego de manifestarse plenamente la nacionalidad en Lares pasamos treinta años más tarde a manos de Estados Unidos. Describe desde el punto de vista histórico las razones para el dominio de Puerto Rico, y la imposición de la ciudadanía, no en el 1900, sino en el 1917, como símbolo del propósito de gobernarnos a perpetuidad. Explica cómo el diseño político colonial vino acompañado por un diseño de explotación económica. El diseño pasó por una transformación de forma, aunque no de sustancia, con la creación del Estado Libre Asociado como entelequia jurídica que simulaba ambiguamente un constitucionalismo genuino para ocultar la verdadera subordinación preexistente, que quedaba intacta.

El segundo ensayo, de Francisco Catalá Oliveras, se titula autoexplanatoriamente La economía de Puerto Rico: del enclave colonial al imperativo de la independencia. Este trabajo, de enfoque económico, corre paralelo al ensayo de Martín, de enfoque histórico, y por tanto lo complementa. También comienza en el siglo XIX, con una explicación del surgimiento de los Estados Unidos como potencia económica, con una necesidad creciente de expandir su economía y su influencia económica y militar en el mundo. La adquisición de Puerto Rico fue, por tanto, no para expandir el imperio de la libertad del que había hablado Jefferson, y que el general Miles proclamó al llegar a Puerto Rico. La república americana se había transformado en un régimen que reclamaba la libertad de mantener un imperio. En consecuencia, lo que se estableció en nuestro país fue un enclave económico y militar. La transformación de la economía de los Estados Unidos en los años 30 repercutió en Puerto Rico. Las reformas del Nuevo Trato de Roosevelt llegaron a nuestras costas y transformaron el capitalismo. La economía agraria había fracasado. Había que sustituirla por una nueva manufactura al servicio de los intereses norteamericanos, mediante un modelo basado en incentivos contributivos. Ese modelo se agotó en los años setenta, y desde entonces el país ha ido hacia abajo, hasta llegar a la crisis económica que ahora sufrimos.

El tercer ensayo, de Rubén Berríos Martínez, se titula Nacionalidad, ciudadanía y nacionalidad dual: la ciudadanía americana y Puerto Rico. Es el producto de una profunda investigación jurídica sobre el delicado tema de la ciudadanía americana, que se ha erigido en Puerto Rico como una construcción ideológica supuestamente "atesorada" por el pueblo. Luego de una parte inicial en que Rubén aclara conceptos – nación, nacional, estado nacional, nacionalidad, ciudadanía, ciudadano – en diversas épocas y en diversos ordenamientos jurídicos, describe las diversas formas de adquirir y perder la ciudadanía de un país, o cómo adquirir más de una ciudadanía, tanto en Estados Unidos como en otros lugares. Luego de esta parte teórica, el ensayo describe cómo llegó la ciudadanía americana a Puerto Rico, y concluye que la única razón para imponerla en 1917, incluso contra la voluntad del pueblo y su liderato político, fue evidenciar, mediante una ciudadanía de segunda clase, que Puerto Rico sería posesión de Estados Unidos a perpetuidad. Fue una especie de carimbo colonial. Concluye Berríos que la ciudadanía americana en Puerto Rico no ha sido fuente de derechos, sino un símbolo de dominio y una exigencia de fidelidad. Y en cuanto a la ciudadanía en general, concluye que la reglamentación dentro de los propios Estados Unidos y en otros países responde a los intereses políticos que en un momento dado el país quiera adelantar. No hay nada escrito en piedra. La ciudadanía es un concepto que se maneja políticamente para adelantar objetivos políticos. El carimbo no es permanente. Es una especie de tatuaje borrable. Por supuesto, dice Berríos que el imaginario colectivo puertorriqueño considera aún a la ciudadanía como la gallina de los huevos de oro. Excepto – aquí Berríos coincide en su análisis con los otros dos autores – que la gallina ha dejado de poner huevos de oro. La situación económica es crítica, y se empiezan a dar las condiciones para identificar el régimen colonial y la ciudadanía americana con la gran tragedia que sufrimos.

Los ensayos de este libro son tres hebras que se entrelazan en una trenza multidisciplinaria. Los acercamientos histórico, económico y jurídico al mismo fenómeno del colonialismo en Puerto Rico tienen unos temas comunes. Los tres análisis coinciden en la descripción y análisis de la realidad. Configuran una unidad que debe ser lectura obligada para cualquier persona que interese que Puerto Rico salga del atolladero político, económico y social en que se encuentra. Mas allá de llorar amargamente en la escena final de La carreta, uno puede entender la gran tragedia puertorriqueña. Este libro ciertamente ayuda a comprenderla.

Toda tragedia debe provocar, luego de la desventura de sus protagonistas, una catarsis, una realización en los espectadores de lo que debe ocurrir para poner fin a la tragedia o evitarla en el futuro. Más allá de ayudarnos a entender la tragedia en tres actos, este libro contiene el esbozo del cuarto acto de la historia que nos corresponde a todos nosotros escribir.

Los tres autores coinciden en que el modelo económico sobre el que se sustentó el régimen colonial ha sido abolido, y que los intereses estratégicos que motivaron, con los económicos, la anexión de Puerto Rico, han ido desapareciendo: Culebra, Vieques, Roosevelt Roads y las demás bases militares.

El gobierno de los Estados Unidos ya no tiene los reparos que tuvo en el pasado, en aceptar que mantiene en Puerto Rico un régimen territorial, y en lugar de negar la territorialidad insistiendo ante las Naciones Unidas que Puerto Rico logró gobierno propio en 1952, por un lado acepta en documentos oficiales de la rama ejecutiva que ejercen poderes plenarios sobre Puerto Rico, y en los debates ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas no mueven un dedo para evitar la aprobación de las resoluciones anuales sobre Puerto Rico.

En la comunidad internacional, en especial en la América Latina, hay un creciente apoyo a la autodeterminación y la independencia de Puerto Rico.

Sin embargo, el Congreso rehúsa actuar. Ha tenido la oportunidad de hacerlo varias veces durante los últimos veinte años. En su actuación más reciente, la Cámara de Representantes ha tenido la osadía de proponer que en un plebiscito futuro figure, por mandato de ley federal, la relación territorial actual como alternativa para el futuro. Es una falta de respeto al pueblo de Puerto Rico que ante la propuesta de un proceso de autodeterminación, para acabar con el colonialismo en Puerto Rico, el Congreso siquiera se le ocurra proponer la colonia como solución. Una vez más, prevalece el inmovilismo y la voluntad de perpetuar la gran tragedia puertorriqueña.

Catalá concluye en su ensayo que la única solución al problema económico de Puerto Rico radica en la independencia. Destruye el viejo mito de que la independencia era bonita pero económicamente no viable; ahora resulta en que lo que es inviable es la colonia, y que la independencia es la única salvación del país. Martín concluye que se dan circunstancias históricas nunca antes vistas para adelantar la causa de la independencia como solución a la crisis del país, con una nueva actitud en Estados Unidos, y con la solidaridad de la comunidad internacional, en especial de América Latina. Berríos concluye que los constructos jurídicos son modificables para adelantar objetivos políticos, y que en estos momentos se empieza a ver claramente que los Estados Unidos, después de 112 años, todavía no quieren que Puerto Rico forme parte de su federación en la estadidad.

Hay que crear la masa crítica en Puerto Rico para reclamar un cambio descolonizador. Y esa masa crítica se consolidará cuando coincidan los esfuerzos en los tres frentes de lucha: en Puerto Rico, mediante un movimiento independentista coherente, claramente definido, organizado, que aglutine fuerzas, respetando la diversidad; en Estados Unidos, mediante la exigencia de un proceso de autodeterminación; y en el escenario internacional, mediante la creciente presión especialmente de América Latina, ya sea de índole política, diplomática o jurídica.

Gracias a los autores por escribir estos ensayos y por lograr la publicación de este libro, que nos brinda un faro de luz dentro de la niebla imperante.