martes, 8 de abril de 2008

Exige Irizarry Mora una Ley de Cierre más rigurosa


 

8 de abril de 2008
Comunicado


San Juan, Puerto Rico - El candidato a la gobernación del Partido Independentista Puertorriqueño, el doctor en economía Edwin Irizarry Mora, se expresó en contra de flexibilizar las restricciones actuales de la Ley de Cierre. Por el contrario, exigió que los comercios cumplan con la ley actual y abogó por una ley aún más rigurosa. Para lograrlo el gobierno debe vigilar que los comercios cumplan con los horarios y demás condiciones que exige la Ley.

Según el profesor de economía de la UPR, liberalizar la ley actual o eliminarla para que cada comercio pueda abrir sin limitación alguna, sólo beneficiará a las grandes cadenas comerciales en detrimento de los pequeños comerciantes. Además, abonará al fortalecimiento de lo que llamó un sistema de "neoesclavitud". Indicó que la gran mayoría de las personas que trabajan en las grandes cadenas son empleados a tiempo parcial, con salarios muy bajos y prácticamente ningún otro beneficio marginal ya que no acumulan licencias por vacaciones ni por enfermedad, entre otros.

"Para nosotros la liberalización de la Ley de Cierre, de la que hemos tenido varios episodios, ha sido un paso en la dirección equivocada. Esto solamente ha acabado beneficiando de manera casi exclusiva a las grandes cadenas de megatiendas norteamericanas (que para colmo de cuentas, sus ganancias salen de Puerto Rico, en el caso de muchas de esas megatiendas con protecciones contributivas especiales), y ha tenido un efecto muy adverso en el pequeño comercio en Puerto Rico y principalmente en la clase trabajadora", aseguró el líder independentista.

Puntualizó que flexibilizar la Ley significa fomentar el consumismo. Es un estímulo para que las personas gasten más sin planificar sus finanzas personales. "Se debe recordar que el ingreso personal del puertorriqueño promedio de clase media y trabajadora no ha aumentado significativamente mientras que otros renglones de gastos esenciales, como el agua, luz, el IVU, entre otros, han encarecido su vida y reducido sus ingresos", añadió el candidato a la gobernación del PIP.

La ley actual, aprobada en 1989, administrada por la Oficina de Asuntos Monopolísticos del Departamento de Justicia, tenía el propósito de proteger al trabajador, a la comunidad religiosa y al consumidor. Los sectores que tradicionalmente se han opuesto a liberalizar las restricciones de esta ley han sido el Centro Unido de Detallistas, las iglesias y el Partido Independentista Puertorriqueño.

A lo largo del tiempo, posterior a la vigencia de la ley, ha habido iniciativas, tanto por parte de las delegaciones legislativas del Partido Popular, como del PNP para flexibilizarla aún más y ampliar el horario en que se permite que los establecimientos abran los domingos. Esto abona a la estrategia de las cadenas extranjeras de acaparar el mercado. Estudios realizados por algunos economistas indican que entre Wal-Mart, K-Mart y Costco controlan el 25% de las ventas del país. En el 2002 esas cadenas vendieron $2,200 millones.

"En muchos países, incluyendo jurisdicciones de Estados Unidos como Washington DC, Alemania y Venezuela, existen estatutos similares al de Puerto Rico para que el comercio cierre los domingos porque se entiende la necesidad de salvaguardar o conciliar la esfera laboral con la familiar", sostuvo el candidato a la gobernación.

Aunque no existe un reclamo del consumidor de abrir más horas, las grandes cadenas buscan acaparar el mercado en momentos de estrechez económica violando la Ley para tratar de flexibilizar la legislación protectora nacional.

"Estas alteraciones a la Ley de Cierre se suman a una estrategia mucho más amplia que incluye liberar los Certificados de Necesidad de Conveniencia con las farmacias, las intervenciones de DACO con los mayoristas de gasolina en torno a la especulación con los precios y la intervención de los federales con la leche, entre otras", concluyó Irizarry Mora.